Aparece una macrotendencia que llaman Eco Tech, un concepto natural y verde de la ola ambiental, para buscar el equilibrio entre la tecnología y la ecología.
Hay momentos en donde debemos plantearnos crecer, abrir los ojos y ver hacia dónde vamos. El mundo está cambiando, el planeta lo necesita, nosotros por ende también. A veces, sentimos que tal como van las cosas, no deberían de seguir, que hacen falta nuevos aires y mayores compromisos para con todo lo esencial que nos rodea, la familia, el trabajo, la ciudad, nuestro país, el planeta. Cuando se acerca el nuevo año, nos replanteamos objetivos y nos sensibilizamos con cosas que antes no conocíamos y a lo mejor no entendíamos.
Desde el mundo de la moda hemos visto como un grupo importante de marcas, diseñadores y clientes en general han cambiado criterios y gustos con la finalidad de evolucionar, de estar cónsonos con la realidad de los problemas que atentan con nuestra calidad de vida y permanencia en nuestra gran casa, o sea, El Planeta. Aparece una macrotendencia que llaman Eco Tech, un concepto natural y verde de la ola ambiental, para buscar el equilibrio entre la tecnología y la ecología. Crea acciones que no generen impacto ambiental, originando una reflexión responsable con todos los actores de la cadena productiva, buscando la toma de conciencia de las repercusiones de las acciones del hombre. Creando actos que respeten el Pacto Global Mundial (iniciativa de la ONU ) en la aplicación de un modelo de negocio sostenible a largo plazo para crear responsabilidad social y cumplimientos de las normas ambientales.
¿Sabían que la crianza industrial de ovejas para la extracción de lana suele usar una gran cantidad de pesticidas y obliga a abrir terreno para crear zonas de pastoreo aptas para los animales? Para producir el algodón que se cultiva principalmente en China (30% de la producción mundial), se necesita usar muchísima agua y también grandes cantidades de pesticidas. Para producir camisetas o franelas, la industria castiga a la tierra, se contamina el agua con el uso de tintes, hay gran consumo de energía y hay ciertos colorantes que contienen metales altamente pesados potencialmente tóxicos para los humanos y la naturaleza. Esto explica el auge del algodón orgánico que se produce sin fertilizantes o pesticidas y por eso es mucho más caro. Lo utilizan marcas dirigidas al target más juvenil como Adidas Grum que se lanzó en Chile y Kuyichi, famosa en todo el mundo por su Denin orgánico y algunos grandes del retail entre las que se destaca la sueca H&M.
“El verde es el nuevo negro”. Con este acertado título, la periodista inglesa Tansin Blanchard, especializada en moda y colaboradora de revistas como Vogue y Marie Claire, bautizó el libro en el que describe un fenómeno en alza, el castigo de los consumidores de moda a las empresas que producen ropa con procesos contaminantes. Cientos de blogs y páginas web apoyan esta iniciativa, brindando constantemente información con sello verde. Está claro; a un segmento preocupado por el medio ambiente ya no sólo les importa verse bien; el impacto medio ambiental es un factor cada vez más preponderante en las decisiones de compra; la gente joven prefiere comprar y pagar más por un producto construido éticamente y fabricado con respeto por las personas y los derechos humanos, especialmente en los países desarrollados. Entonces, ¿qué hacemos? La solución no es salir desnudo a la calle sino vestirse sano, ¿cómo? La ingeniera civil catalana Rosario Vidal Nadal, académica de la Universitat de Jaumel y conferencista internacional sobre Ecodiseño, propone que apliquemos el principio de las 4R, reducción, reutilización, reciclado y recuperación. Explica: reducir acciones contaminantes en la elaboración de materias primas y productos terminados, reutilizar ropa vieja en el mercado de segunda mano, reciclar los materiales en nuevos productos y recuperar lo que podría parar al basurero como una camisa vieja y rota para usarla para trapear.
Ya París desde el 2006 tiene su pasarela, el Ethical Fashion Show. En su próxima edición más de 40 diseñadores que se adscriben a esta corriente muestran sus creaciones al mundo y demuestran que pueden ser elegantes y creativos. El Eco Chic, Moda Ética o Moda Verde como también se le llama a esta macrotendencias, es un nuevo estilo de vida que muchos vemos lejano, ajeno a nuestra realidad pero al final todos sentimos al informarnos bien que es un camino necesario, ético y responsable y que hay que apoyar como consumidores y como habitantes sensibles de nuestro planeta.